Brazil Launches Probe into Possible US Election Interference

В Бразилии начали проверку возможного вмешательства США в выборы

Eng.

The inquiry was prompted by reports that the US State Department allocated $1 million to a project supporting organizations critical of Brazil’s Supreme Court. President Lula da Silva previously asked Trump not to interfere in the elections.
Brazil’s Federal Police have launched a preliminary inquiry into possible US interference in the country’s elections. The agency’s director, Andrei Rodrigues, announced this to reporters at the national command center in Brasília, according to reports by Exame and Folha Vitória.

According to Rodrigues, the materials were forwarded to the police intelligence division following a request from the Advocate General’s Office (AGU). “This is already an investigation, a preliminary procedure, but the order to open a formal police inquiry has not yet been published,” he stated.

The AGU contacted the police and the Prosecutor General’s Office on October 1 following a report by The Guardian, Exame writes. The British news outlet reported on the alleged allocation of $1 million by the US State Department from a human rights and democracy support fund for a program titled “Countering the Politicization of Justice and Censorship in Brazil.”

According to the source, the funds were intended to finance civil society groups opposing what the program describes as judicial overreach and censorship by the Supreme Federal Court of Brazil. Whether the money was actually disbursed or merely intended for these projects remains unclear, Exame notes.

In its request, the Advocate General’s Office stated that receiving foreign funds to systematically attack national sovereignty and the functioning of Brazilian institutions could constitute foreign interference. The agency emphasized that while legislation protects freedom of expression and the right to criticize, it also enshrines the principles of sovereignty, independence, and non-interference.

Meanwhile, the President of Brazil’s Superior Electoral Court, Cássio Nunes Marques, stated at a press conference on October 4th that no concrete evidence of foreign election interference had been identified at that time.

President Luiz Inácio Lula da Silva revealed in an interview on September 21 that he had asked US President Donald Trump not to interfere in the vote. “I do not want the United States to interfere in any way,” he said.

Lula da Silva also mentioned signs of possible interference involving artificial intelligence, without providing specific examples. He expressed concern over Secretary of State Marco Rubio’s close ties to the family of his electoral rival, Flávio Bolsonaro, but stressed that “for now, these are just suspicions.” According to the Brazilian president, Trump stated that he would not interfere in the elections.

The first round of Brazil’s presidential election already took place on October 4th (at 6:39 p.m. local Brasília time at the time of publication). The main contenders are incumbent President Lula da Silva of the Workers’ Party and Senator Flávio Bolsonaro of the Liberal Party, the son of former President Jair Bolsonaro. Winning in the first round requires securing more than half of the valid votes. If no candidate crosses this threshold, a runoff will be held on October 25th.

Spa.

Brasil inicia una investigación por una posible injerencia de EE. UU. en las elecciones

El motivo fue una información sobre la asignación por parte del Departamento de Estado de EE. UU. de 1 millón de dólares a un proyecto de apoyo a organizaciones críticas con la labor del Tribunal Supremo de Brasil. Lula da Silva había pedido previamente a Trump que no interfiriera en las elecciones.

La Policía Federal de Brasil ha iniciado una verificación preliminar de una posible injerencia de EE. UU. en las elecciones. Así lo declaró a los periodistas el jefe del organismo, Andrei Rodrigues, en el centro nacional de gestión en Brasilia, informan Exame y Folha Vitória.

Según Rodrigues, los materiales fueron remitidos a la dirección de inteligencia de la policía tras la solicitud de la Abogacía General de la Unión (AGU). “Ya es una investigación, un procedimiento preliminar, pero la orden de apertura de una investigación policial aún no se ha publicado”, dijo.

La AGU acudió a la policía y a la Fiscalía General el 1 de octubre tras la publicación de The Guardian, escribe Exame. El periódico británico informó sobre la supuesta asignación por parte del Departamento de Estado de EE. UU. de 1 millón de dólares del fondo de apoyo a los derechos humanos y la democracia a un programa “Contra el uso de la justicia con fines políticos y la censura en Brasil”.

Según el periódico, los fondos estaban destinados a financiar grupos sociales que se oponen a lo que el programa describe como una injerencia excesiva de los jueces y censura por parte del Tribunal Supremo Federal de Brasil. Si el dinero fue transferido efectivamente o solo estaba previsto para estos proyectos, se desconoce, señala Exame.

En su solicitud, la Abogacía General indicó que la obtención de fondos extranjeros para ataques sistemáticos contra la soberanía nacional y el funcionamiento de las instituciones brasileñas podría evidenciar una injerencia externa. El organismo subrayó que la legislación protege la libertad de expresión y el derecho a la crítica, pero también consagra los principios de soberanía, independencia y no injerencia.

Al mismo tiempo, el presidente del Tribunal Superior Electoral de Brasil, Cássio Nunes Marques, declaró en una rueda de prensa el 4 de octubre que en ese momento no se habían detectado indicios concretos de injerencia extranjera en las elecciones.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva contó el 21 de septiembre en una entrevista que había pedido al presidente estadounidense Donald Trump que no interfiriera en la votación. “No quiero que Estados Unidos interfiera de ninguna manera”, dijo.

Lula da Silva también mencionó indicios de una posible injerencia mediante el uso de inteligencia artificial, sin dar ejemplos concretos. Expresó su preocupación por la cercanía del secretario de Estado, Marco Rubio, con la familia de su rival electoral, Flávio Bolsonaro, pero subrayó que “por ahora solo son sospechas”. Según el presidente brasileño, Trump dijo que no interferiría en las elecciones.

La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil se celebra el 4 de octubre (en el momento de la publicación en Brasilia, a las 18:39 del 4 de octubre). Los principales rivales son el actual presidente Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, y el senador Bolsonaro, del Partido Liberal, hijo del exjefe de Estado Jair Bolsonaro. Para ganar en la primera vuelta es necesario obtener más de la mitad de los votos válidos. Si ningún candidato supera ese umbral, el 25 de octubre se celebrará una segunda vuelta.

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